Un gran porcentaje de los matrimonios no se divorcian o se acaban divorciando pero más tarde por los hijos. Es una decisión perfectamente respetable, pero que no suele ser recomendable, pues supone mantener una ficción que no suele ser saludable ni para los progenitores ni para los hijos a los que se les puede mostrar como un aprendizaje.
No separarse por los hijos suele ser una muy mala decisión. No es justo ni adecuado mantener una relación de pareja por los hijos. Hay que diferenciar el aspecto sentimental del paternofilial. Permanecer juntos por el bien de los hijos, puede ser totalmente contraproducente para los niños.
Contenidos
- Introducción
- Impacto en los hijos de mantener una relación disfuncional
- Consecuencias para la pareja al no separarse
- Mitos y realidades sobre permanecer juntos por los hijos
- Alternativas a la convivencia conflictiva
- Cómo abordar la separación pensando en el bienestar de los hijos
- Testimonios y experiencias de familias en situaciones similares
- Recomendaciones finales
Introducción
Las consecuencias de no divorciarse por los hijos pueden ser graves a medio y largo plazo, por lo que nuestras decisiones deben de ser conscientes y consecuentes. Mantenerse juntos por los hijos no suele ser del todo generoso, pues suele ser el resultado de la falta de valor para separarse que se utiliza y justifica con los niños sin haberles pedido su opinión, pero responsabilizándoles implícitamente de nuestra decisión.
Dilema de las parejas en crisis: ¿Permanecer juntos por los hijos?
Permanecer juntos por los hijos es una opción, pero no suele ser la mejor si se mantiene en el tiempo. Es cierto que en ocasiones el contexto familiar puede hacer recomendable dilatar en el tiempo la decisión de divorciarse, pero no debería de hacerse de manera indefinida o permanente.
Es un dilema muy complicado, pero que debería de resolverse de manera amable y cordial. El gran problema es que el mantenimiento de un matrimonio que querría divorciarse, puede crear una tensión en la convivencia perjudicial para todos los miembros de la familia pero especialmente para los hijos.
Permanecer juntos por los hijos puede ser una buena opción temporal, pero a medio y largo plazo puede provocar daño familiar en todos los miembros de la familia.
Importancia de analizar las implicaciones familiares
Cada caso es diferente y deberá de analizarse de manera individualizada, siendo muy recomendable ayuda de psicólogos y abogados.

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Impacto en los hijos de mantener una relación disfuncional
El impacto en los hijos de que sus padres mantengan una relación disfuncional puede ser muy grave. Habrá hijos a los que aparentemente no les afectara y otros a los que les marcará de manera perjudicial en su vida.
Efectos psicológicos en diferentes etapas de desarrollo
Los efectos psicológicos para los hijos de mantener una relación disfuncional entre los progenitores pueden ser gravemente perjudicial:
- En la infancia puede suponer carencias afectivas en los niños.
- En la adolescencia puede crear grave confusión.
- En la juventud puede crear roles y pautas disfuncionales que imiten la relación que ha visto en sus padres.
Posibles problemas de comportamiento y emocionales
Se pueden desarrollar preocupantes problemas de comportamiento y emocionales de hijos que se han criado con unos padres que hubieran preferido o necesitado separarse, pero han optado por mantener un matrimonio no deseado.
Que un niño normalice este tipo de matrimonio no deseado en sus padres puede hacer que le parezcan correctos roles totalmente disfuncionales y tóxicos. Un mal ejemplo de gestión emocional para los hijos puede ser la muestra de un camino a seguir que condicione su vida adulta.
Consecuencias para la pareja al no separarse
Desear o necesitar separarse pero no dar el paso puede provocar graves consecuencias a todos los niveles para ambos miembros de la pareja. En ocasiones la decisión de divorciarse es de uno sólo y puede percibirse como que hace un favor al otro por no separarse, pero no suele ser así. Una relación sentimental es de dos y el mantenimiento de una relación disfuncional puede perjudicar tanto a quien quiere divorciarse como a quien no, pues mantiene una relación irreal.
Acumulación de conflictos y resentimientos
Mantener una relación indeseada es antinatural y puede supone la acumulación de conflictos y resentimientos. Cuando una persona quiere separarse es por motivos concretos. De no materializar la ruptura al final esos motivos suelen potenciarse de manera que la necesidad de separarse y malestar aumenta exponencialmente.
Afectación de la salud mental y bienestar individual
Lo más preocupante de mantener un matrimonio no deseado es la afectación de la salud mental y bienestar individual, pues supone hacer una vida que no se quiere. El sentimiento de encierro por vivir presa de una relación no deseada puede superar a cualquier persona. De hecho, las consecuencias de afectación en salud mental pueden aparecer con el paso del tiempo de manera abrupta.

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Mitos y realidades sobre permanecer juntos por los hijos
Los mitos y realidades sobre permanecer juntos por los hijos con el paso del tiempo se van superando. Afortunadamente cada vez menos personas piensan que sea bueno mantener una relación sentimental por los hijos. Otra cuestión es que por un motivo justificado y con vocación estrictamente temporal se considere que es conveniente posponer un poco la separación en el tiempo.
Creencias comunes y su veracidad
La creencia de que los hijos se traumatizan por el divorcio de sus padres no es cierta. Por lo que se pueden traumatizar los hijos es por mantener un mal matrimonio entre los progenitores o con un mal divorcio.
La separación de unos padre no son perjudicial en sí mismo para los niños, lo que puede ser perjudicial es la manera inadecuada tanto de seguir juntos como de separarse.
El impacto en los hijos de padres no separados puede ser mucho peor a una separación a tiempo y con sentido común.
Estudios y opiniones de expertos
Como expertos en derecho de familia podemos afirmar que nuestros clientes sistemáticamente nos afirman que ha sido un error haber mantenido un matrimonio por los hijos. De hecho es algo que podemos afirmar en primera persona y que ha supuesto que nos volquemos en facilitar que las familias que necesitan divorciase puedan hacerlo de mutuo acuerdo reduciendo costes, plazos y daño familiar que perjudican de manera especialmente intensa a los hijos.
Pensar que es bueno para los hijos que sus padres que necesitan divorciarse sigan juntos sencillamente es algo que no tiene sentido pues se estará imponiendo una mala convivencia o vida indeseada como modelo familiar.
Alternativas a la convivencia conflictiva
De entre las alternativas a la convivencia conflictiva están la terapia de pareja, la mediación familiar o, de ser posible, hasta que se aclare si la ruptura o relación se aclara, pasar a vivir por separado como una pareja LAT.
Terapia de pareja y mediación familiar
La terapia de pareja y mediación familiar es la mejor alternativa aun matrimonio no deseado, pues puede reforzar relaciones para que vuelva a ser deseadas y viables, o descartar la reconciliación y confirmar la ruptura pero en términos razonables.
La terapia de pareja tiene un gran poder siempre y cuando se acuda a ella con la actitud adecuada de compromiso y autocrítica. No se debe de ir como espectador a esperar que nos arreglen los problemas solos. Tampoco para sacar lo malo que hace nuestra pareja, culpas y reproches, como si fuera solo culpa de él o ella haber llegado a este momento. La falta de actitud puede suponer que la terapia de pareja o mediación familiar pueda ser una pérdida de tiempo, dinero y energía pues sólo es efectiva con niveles bajos de tensión y la actitud adecuada.
Separación amistosa y sus beneficios
La separación amistosa es la mejor opción ante una crisis matrimonial definitiva. Mantener una relación que es inexistente realmente no deja de ser un paripé, una ficción o la recreación de algo que no existe.
La separación amistosa tiene numerosos beneficios como pueden ser evitar el desgaste de una ruptura tardía, la normalización de regulación familiar y la tendencia a no judicializar, sino flexibilizar, las relaciones familiares.

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Cómo abordar la separación pensando en el bienestar de los hijos
Para afrontar la separación pensando en el bienestar superior de los hijos habrá que mantener la cordialidad, de manera que la tensión se mantenga controlada y el respeto se muestre en todo momento. Hay que evitar hacer partícipes a los hijos de las discusiones y conflictos, tanto estando juntos como separados.
Abordar la separación en una pareja con hijos debe de hacerse desde la corresponsabilidad parental.
Comunicación efectiva con los niños
La comunicación con los hijos debe de estar pensando en los niños de forma clara y concreta. No debe de ser enfocada desde el punto de vista o intereses de los adultos, sino desde el punto de vista del bienestar infantil. A los niños no le importan las desavenencias o reproches entre progenitores, todo lo contrario, les puede dañar gravemente distorsionando la relación familiar.
La comunicación con los hijos se debe de centrar en pautas correctas dotando de seguridad y certidumbre a los niños, en un contexto de cariño y con los límites adecuados a la edad de los niños.
El comportamiento de los padres en la ruptura suele ser el problema en que se verbalizan cuestiones hirientes e innecesarias que airean cuestiones sentimentales de la ruptura que deberían de omitirse para proteger a nuestros hijos.
Establecimiento de acuerdos de custodia saludables
Los acuerdos de custodia deben de primar el bienestar de los niños y no los deseos o preferencias de los padres. Tal vez como padre o madre se prefiera tener la custodia excesiva de los hijos comunes, pero salvo que exista un motivo grave y justificado, no se debe de privar al otro progenitor del cuidado y compañía de nuestro hijo.
Hay que analizar caso por caso para establecer el sistema de custodia más saludable posible. Los niños necesitan padres que se lleven bien y que organicen la vida familiar de manera amable y con las prioridades claras.
Testimonios y experiencias de familias en situaciones similares
Los testimonios y experiencias de familias que hay atravesado por situaciones asimiladas pueden ser de gran utilidad, pues podemos aprender de su ejemplo y experiencia.
Relatos de padres que decidieron separarse
Son recurrentes los relatos de padres que decidieron separarse a tiempo y se alegran de no haber deteriorado la relación familiar y convivencia con los hijos. Es común que los que lo han ido dilatando se arrepientan de no haberlo hecho antes, pues cuando las cosas están claras si la ruptura se hace a tiempo se ahorra el periodo de enrarecimiento en el que la relación familiar deja de ser saludable y natural.
Perspectivas de hijos de padres no separados
La perspectiva de hijos de padres no separados es que no tiene sentido. No suele existir un motivo que justifique a medio y largo plazo que dos personas que han dejado de seguir queriendo estar juntos sigan conviviendo como si nada. Es algo que confunde a los hijos y distorsiona su infancia, adolescencia y juventud condicionando su desarrollo adulto.
La perspectiva de los hijos es que han presenciado cómo sus padres no han sido felices ni han podido compartir una convivencia familiar saludable y plena, pues el condicionamiento de seguir viviendo juntos sin desearlo, es algo que puede llevar a grave daño familiar. En definitivo es un foco de conflictos y desavenencias pues cuando dos personas se quieren separar normalmente tienen puntos de vista o formas de querer vivir diferentes y que cada vez tienden a ser menos compatibles.
Recomendaciones finales
Las recomendaciones finales son las del mantenimiento del respeto y control de la tensión, pues es la garantía para que las decisiones que se temen sean acertadas y lo menos condicionadas posible. Los efectos de no separarse por los niños suelen ser perjudiciales y motivos de un posterior arrepentimiento.
Priorizar el bienestar emocional de todos los miembros
Priorizar el bienestar emocional de todos los miembros de la familia es fundamental, pues la separación integrativa y no excluyente siempre es posible. Si los miembros de la familia mantienen una actitud adecuada y se aplica el sentido común, no hay ningún motivo para que alguno de los miembros sea el perjudicado de la separación.
Es común que en una separación cada persona tenga su propia opinión y percepción. En ocasiones la opinión de uno es totalmente diferente a la de otro, por ello es importante priorizar la salud emocional reduciendo las controversias, siendo generosos y permitiendo que cada cual tenga sus propias premisas y conclusiones de la separación.
La prioridad es poder prevenir que los hijos participen como parte o mensajeros de la ruptura de sus padres, pero además evitar que sean la víctima de sus padres pues puede provocar un grave perjuicio emocional.
Buscar apoyo profesional en la toma de decisiones
Ponte en buenas manos para gestionar la ruptura. Para tomar una decisión de separarse es recomendable acudir a un psicólogo y abogado de confianza para que el plano sentimental psicológico y legal vayan de la mano coordinada y equilibrada. La decisión final es personalísima, pero con un buen asesoramiento a tiempo, se pueden prevenir grandes problemas. De hecho, con un apoyo psicológico y legal a tiempo se pueden prevenir la necesidad de separarse en gran parte de los casos.

Alberto García Cebrián
Abogados Cebrián & Asociados, despacho de abogados especializado en Derecho de Familia. Letrado responsable Alberto Gª Cebrían, colegiado del ICAM 85.585. Premio Nacional de Ley en Derecho de Familia.











