Construcción consciente de familias saludables para la toma de decisiones acertadas y prevención de faño familiar, conflictos y divorcios.

El proyecto familiar en muchos casos no se apoya en conocimientos jurídicos y certezas, sino en dudas o, lo que es aún peor, en premisas incorrectas que han sido adquiridas erróneamente por el entorno, las típicas personas bienintencionada que condicionan nuestra percepción de la familia con pautas que pueden ser incorrectas o distorsionadas.
Para reforzar su relación familiar, la toma de decisiones correctas y la reducción de errores y conflictos que pueden acabar en daño familiar, lo que nuestro despacho recomienda es el asesoramiento familiar constructivo.
Tratamos de superar la idea de que hay que ir al abogado cuando tenemos problemas, pues precisamente lo mejor sería adelantarse a los problemas con asesoramiento preventivo.
El asesoramiento preventivo es el futuro del derecho de familia. Existe en la actualidad una dependencia al asesoramiento especializado y tardío que tiene que buscar soluciones complejas derivadas de problemas complejos y que en ocasiones se han ido de las manos.
Lo mejor es prevenir el conflicto y acudir como profesional de consulta habitual al abogado, al igual que al psicólogo.
El abogado y el psicólogo son los dos profesionales que deben de potenciarse en el siglo XXI gracias a los cuales podemos pasar de una sociedad con familias que no tienen un proyecto viable y saludable a la construcción de familias conscientes.
La toma de conciencia en el plano legal y psicológico es el mejor refuerzo de la familia. Si conocemos nuestra situación podremos tomar una decisión acertada, pero de no saber la repercusión jurídica y psicológica de nuestras decisiones, ni tener habilidades y herramientas para gestionarlo, será muy complicado acertar.
Con asesoramiento jurídico familiar y terapia psicológica de carácter contractivo podemos prevenir malas decisiones y a su vez controversias, divorcios y daño familiar.